El origen de todo: yoga embarazo, parto y post-parto. PARTE I

Yoga, camino de transformación por excelencia, envuelve armónicamente el proceso del embarazo, parto y post-parto, brindando la oportunidad de obtener lo mejor versión de las futuras mamás.

El embarazo, parto y post-parto, son procesos fisiológicos y emocionales de alta intensidad que vividos de una forma consciente, se convierten en una oportunidad de crecimiento personal, cambio y transición dentro de la vida de una mujer, dando la bienvenida a sensaciones y experiencias nuevas.

La gestación es un periodo para escuchar el cuerpo, templo del espíritu, de ser consciente de los cambios físicos y emocionales que en él suceden, de respirar más profundamente, de apertura, y al mismo tiempo de interiorizar, de relajar, etc.…

El parto es una de las experiencias vitales más transformadoras que existen y da la bienvenida a una nueva vida.

El post-parto necesita de apoyo, contención y atención, así como una vuelta a la “normalidad” de la nueva madre y la nueva familia.

El yoga es un camino de transformación por excelencia, envuelve armónicamente el proceso del embarazo, parto y post-parto, brindando la oportunidad de obtener lo mejor versión de las futuras mamás.

¿Por qué practicar yoga en el embarazo?
La práctica de yoga enriquece y facilita una vivencia más plena, vital y consciente del embarazo y permite afrontar el parto con energía y optimismo.
Nuestra propuesta gira en torno a esta idea, desarrollando el lado más intuitivo de la mujer a través de movimientos suaves, toma de conciencia de la respiración, la vibración del sonido y la relajación de cuerpo y mente, teniendo en cuenta los constantes cambios a nivel físico y emocional.

El objetivo es que la mujer utilice esos movimientos, respiraciones y sonidos en el trabajo del parto, que los recuerde de forma natural y pueda recurrir a ellos. Que conozca su cuerpo, como liberar tensión a través de la respiración, como mover las articulaciones a favor del parto, reconocer el suelo pélvico, todo esto hace que instintivamente la mujer sepa cómo moverse el día del parto y estar más tranquila.

La mujer embarazada encuentra un espacio de bienestar y un tiempo exclusivo para conectar con su bebé y para compartir sentimientos, emociones y dudas con futuras mamás. Esto influye de forma positiva en las emociones que siente la mujer y paralelamente en el crecimiento y desarrollo del bebé. (Por ejemplo, un estado de tristeza de la madre se asocia con un alto nivel de la hormona cortisol, que provoca una disminución del crecimiento fetal).

El yoga ayuda a la mujer a vivir su embarazo de una forma más saludable, más consciente, atenta a su cuerpo, a sus sentidos y a sus emociones, con lo que tiene mayores posibilidades de abordar el parto y el post-parto de una forma más natural y activa.

La embarazada, haya realizado o no, anteriormente yoga, se verá beneficiada de la práctica de este sistema filosófico hindú de tradición milenaria ya que se encontrará más centrada y tranquila, con una mayor conciencia de sí misma y del bebé, con mayor paz interior y energía vital, necesarios para afrontar la maternidad con una actitud positiva y con la conciencia del momento único que se está evidenciando.

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