Krishnamacharya, el inicio del yoga actual

Tirumalai Krishnamacharya, nacido hace más de cien años, en 1888,  en una aldea pequeña del sur de la India, es seguramente el padre del yoga que practicas hoy. Sus enseñanzas se repartieron por toda Europa, Asia y América, y es difícil encontrar hoy una tradición yoguica cuyas asanas no haya influenciado.

La mayoría de los profesores incluso de estilos no relacionados directamente con Krishnamacharya, seguramente habrán estudiado el método Ivengar, Ashtanga o Viniyoga antes de desarrollar su propio método. Se dice que es el responsable del moderno énfasis en Shirshasana (paro de cabeza) y Sarvangasana (equilibrio sobre los hombros). Fue el primero además de refinar las posturas, y la práctica de asanas específicos para la recuperación terapeútica. Y de combinar las posturas con la meditación, aunando pranavama y asanas.

Probablemente no haya existido otro yogui que haya desarrollado tan deliberadamente las prácticas físicas del yoga

Su padre, aunque murió siendo Krishnamacharya joven, le inculcó un gran deseo por el conocimiento del yoga. Él mismo cuenta en los pocos manuscritos biográficos que dejó, que de niño aprendió 24 asanas de un Swami del templo que vio nacer el linaje de Shivananda Yogananda. Y que con 16 años hizo un peregrinaje al santuario de Nathamuni donde experimentó una visión con su legendario antepasado.

Cuenta que se encontró con un anciano a la puerta del templo y éste le señaló un bosque de mangos hacia el que se dirigió hasta que se desmayó de cansancio. Y que cuando recobró el conocimiento se vio rodeado de varios yoguis. Su antepasado Nathamuni le cantó versos de Yogarahasya (en sánscrito, la esencia del Yoga), un texto perdido hacía más de mil años.  Krishnamacharya lo memorizó y posteriormente lo transcribió.

Origen divino del yoga

En ese texto se encuentra la semilla de las muchas innovaciones de las enseñanzas posteriores de Krishnamacharya y la base de peso por la que su autor siempre ha defendido el origen divino del yoga, ya que todas sus ideas siempre las atribuyó a los textos antiguos o a su gurú, pero no a él.

Tras esta experiencia en el santuario Nathamuni, Krishanamacharya profundizó en otras enseñanzas como la música, la filosofía, la lógica, y también se interesó por encontrarse con antiguos maestros del yoga como Shri Ramamohan Brahmachari, uno de los pocos hatha que quedaban y que vivía en una cueva. Pasó siete años con su profesor aprendiendo asanas y pranayama y estudiando los aspectos terapéuticos del yoga. Y durante este periodo se dice que Krishnamacharya consiguió a dominar 3000 asanas llegando a desarrollar talentos como el de detener el pulso.

Los cuatro discípulos más conocidos de Krishnamacharya fueron Pattabhi Jois, B.K.S. Iyengar , Indira Devi y su propio hijo T.K.V. Desikachar que fueron los encargados de propagar el yoga por occidente.

«EL LEGADO YOGUICO DE T. KRISHNAMACHARYA»
Academia Chilena

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